Cambiarnos de casa o departamento es algo que siempre nos hace ilusión, pero es muy importante tomar en cuenta algunos aspectos muy sencillos para hacer la mudanza más agradable y que ésta no se convierta en un dolor de cabeza. La clave de todo está en la organización, por eso debemos planear la mudanza con tanto cuidado como lo hicimos en la elección de la nueva vivienda. Para ello, los expertos de la Procuraduría Federal del Consumidor te dan una serie de recomendaciones muy sencillas antes de contratar compañía de mudanzas, pues al final de cuentas se trata de nuestro patrimonio.
En primer lugar, es conveniente buscar por lo menos con dos meses de anticipación la compañía que va a contratar y comparar precios antes de tomar la decisión, es muy importante percatarse de que tengan mantas o material especial para envolver los muebles a fin de que éstos no se maltraten.
Es importante que investigues la reputación y experiencia de la compañía; de ser posible visita la empresa personalmente y opta por una empresa autorizada o establecida, en caso de posteriores reclamaciones y que formalmente cumpla con la norma 125-SCFI-1998 misma que puedes consultar en el sitio en Internet de la Secretaria de Economía: www.se.gob.mx.
Solicita que acudan a tu domicilio antes, a fin de que la empresa tenga una idea de los objetos que va a transportar y el procedimiento para hacerlo, con el fin de que le hagan un presupuesto más exacto.
Por lo menos estudia tres presupuestos. Solicítalos por escrito y no por teléfono. De esta manera, ambas partes se comprometan a cumplir las cláusulas pactadas. No olvides preguntar si en el precio final ya se incluye el IVA, este es un aspecto que en ocasiones no tomamos en cuenta y que puede marcar la diferencia.
La Profeco también recomienda que si deseas contratar los servicios de una empresa aseguradora, preguntes si la compañía ofrece este servicio. Asimismo que te especifiquen quién es el encargado de llevar a cabo el trámite.
Los preparativos
Antes de llevar a cabo la mudanza define quien realizará el empaquetado y desempacado de los objetos. Si lo haces tú personalmente, toma en cuenta el costo del material que vas a necesitar, desde cajas de cartón, hasta tijeras, cinta canela, cajas y marcadores, etc.
Además, en la actualidad existen muchos muebles desarmables y algunas empresas te ayudan incluso a volver a empaquetarlos como si fueran nuevos (con un costo adicional), por lo cual es bueno que realices una llamada al sitio donde adquiriste los muebles para ver si esto es posible, así garantizas que permanezcan en buen estado. En caso de que decidas que la compañía de mudanzas empaque tus cosas, recuerda que te cobrará por ese servicio.
También es importante que hagas un inventario detallado de todos los muebles o artículos que transportará a su nuevo hogar u oficina. Esto te ayudará en caso de un faltante o daño de sus muebles.
Para evitar el desorden, es preferible que empaques los objetos por habitación y empaca por separado los artículos que consideres que son de valor, las sustancias químicas, etcétera.
El día de la mudanza
La Profeco da una serie de últimos puntos a tomar en cuenta el día que por fin se lleve a cabo la mudanza:
Es recomendable que participen, al menos, tres personas: una en la vivienda, otra en la zona de transporte y otra en el inmueble donde llegarán los muebles, para aclarar cualquier duda que tengan los responsables del servicio.
Antes de la llegada de la mudanza al nuevo domicilio es recomendable supervisar que estén libres los pasillos, escaleras y elevadores, según sea el caso.
Supervisa antes y después de la mudanza que los objetos y muebles estén en buenas condiciones. Si en algunos de ellos detectas daños, elabora un reporte por escrito y coméntelo inmediatamente con la empresa para que lo haga dentro del plazo de reclamación contratado.
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